Se realizó la VIII Jornada del Herbolario de la UACM
- comunicacionuacm
- 4 may 2018
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El tópico de esta edición fue el cambio climático, la seguridad alimentaria y las plantas silvestres comestibles.
Con un enfoque que destacó el cambio climático, la seguridad alimentaria y las plantas silvestres comestibles, se realizó la VIII Jornada del Herbolario de la Universidad Autónoma de la ciudad de México (UACM), organizada por la Dra. Loraine Schlaepter, entre otras académicas del Colegio de Ciencias y Humanidades, en el Plantel Casa Libertad.
En una charla ofrecida por Verónica Villa, etnóloga por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y egresada de la maestría en Ciencias Sociales por la UACM, señaló que las cadenas agroindustriales son responsables de entre el 44 y el 57% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero; “prácticamente la mitad de las emisiones de gases vienen del sistema agroalimentario industrial”.
“La deforestación con fines de monocultivo da cuenta de entre el 15 y 18% de las emisiones, los procesamientos agrícolas, desde las matanzas y la transportación de los alimentos, producen entre el 11 y el 15% de las emisiones; esto incluye, por ejemplo, mover un camarón producido en África, que se enlata en Asia y luego regresa o se distribuye por el mundo. Pensemos que en todos los países, en todas las épocas del año, transportan plátanos, manzanas o mangos, produce entre el 5 y el 6% de los gases invernadero, el empaque y el procesamiento entre el 8 y el 10%, la refrigeración y empacado produce el 4% y el desperdicio otro 4%” señaló la académica.
“Todo el tiempo nos han dicho que la producción industrial tecnificada es la solución a la alimentación, pero son las redes campesinas las que proveen alimentos; productores y campesinos en pequeña escala, muchas veces de subsistencia, marginadas del mercado, invisibilizadas, mantienen en pie a la gente”, señaló.
Las redes campesinas proveen de alimentos a más del 70% de la población con menos del 25%de los recursos.
Añadió que la cadena agroindustrial utiliza más del 75% de la tierra agrícola del mundo, se calcula que en los bosques del planeta las especies comercializables en las que se interesa la producción industrial no pasan de 450, mientras que los habitantes de los bosques cuidan y encuentran usos para unas 80,000 especies. Es decir, la cadena agroindustrial usa el 75% de los recursos: tierra, agua y energías, para producir apenas el 30% de la comida, erosiona la genética vegetal y animal, usa 75,000 millones de toneladas de capa arable y tala 7.5 millones de hectáreas de bosque por año.
“Coca Cola usa el agua de 2,000 millones de personas en un año. Esta población representa un poco menos de la tercera parte de habitantes del planeta, quienes podrían usar para sus necesidades el agua que utiliza en un año esta empresa”, dijo.
Agregó que por cada dólar que se usa en fertilizantes, se calculan cuatro dólares en daños ambientales y a la salud humana; por cada dólar que pagamos en un paquetito de comida, todos tenemos que pagar otros dos dólares por el daño ocasionado: uso del agua, contaminación por el empaque, muertes de campesinos por el uso de componentes tóxicos dañinos para la gente que labora en la agricultura industrial, así como pérdida de suelos y de nutrientes de los mismos.
“La cadena agroindustrial está íntimamente relacionada con el desastre climático y ambiental, incluso después de 70 años no está logrando alimentar dignamente a la gente; en este contexto, y en un mundo con catástrofes climáticas, la práctica campesina puede resolver el problema de la alimentación y enfriar el planeta, la soberanía alimentaria plantea consumos locales con alimentos frescos, restituyen la tierra a los campesinos y frena que se sigan extendiendo megaproyectos de urbanización, o de nuevas plantas industriales”, concluyó.
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