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Conversatorio El diseño de Vicente Rojo enmarcado en la exposición Pintar y diseñar al universo.

  • 4 ago
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En el conversatorio El diseño de Vicente Rojo enmarcado en la exposición Pintar y diseñar al universo, participaron Germán Montalvo y Carlos Franco Santiago, quienes trabajaron con el artista y resaltaron su trabajo gráfico antes de que se dedicara a la creación de su obra pictórica abstracta.


En el patio del Centro Vlady de nuestra casa de estudios, la noche del jueves 9 de julio, Fernando Gálvez de Aguinaga, responsable del recinto cultural, señaló que Fernando Benítez –periodista y escritor– fue uno de los instigadores para que Vicente Rojo siguiera con una carrera artística, pues ya era un referente en el diseño gráfico.


Señaló que por el taller imprenta Madero, Vicente realizaba portadas de libros y revistas, y se reunía con amistades, entre ellas Elena Poniatowska, para crear, porque para el artista celebrar la vida era crear, y “esa celebración era continua, para mejorar los vínculos con la naturaleza y la sociedad”. Agregó que Rojo llegó de España, pero se decía orgullosamente mexicano.


En tanto, Germán Montalvo señaló que luego de que llegó de Milán, Italia, donde estudió diseño gráfico, a sugerencia de un amigo en común, le mostró su portafolio de trabajo a Vicente y se quedó en la imprenta Madero, donde trabajó directamente con el maestro Rojo, quien, dijo, llegaba muy puntual los martes y jueves, porque ya iniciaba su obra pictórica y en los años 70 estaba consagrando su obra.


Recordó que quienes trabajaban en la imprenta Madero fueron alumnos de Vicente, quien no les decía qué color usar o los trazos a seguir, sino que proponía crear y junto a él, agregó, como maestro, siguieron la geometría que caracterizaba los diseños de Vicente, así como la abstracción.


La tijera, añadió Montalvo, se convirtió en el instrumento de Vicente para recortar y en esa imprenta salieron diseños de portadas de libros, revistas, invitaciones y mostró la imagen de la invitación para la exposición 35X35X35 que se realizó en Barcelona, España, porque eran 35 imágenes en formato de 35 centímetros que se exhibieron en esa muestra de Rojo, obra en la que resalta lo tridimensional.


Montalvo señaló que, en el Centro Pompidou de Francia, parte de la obra de Rojo forma parte la colección permanente, entre ellas, “México bajo la lluvia” pues fue adquirida por dicho museo de arte moderno. Las diagonales de la lluvia, es parte de la inspiración para esa obra, dijo.


Recordó que una vez que Rojo dejó la imprenta, sugirió al nuevo responsable que se les aumentara el sueldo a los diseñadores gráficos, porque la situación era un tanto complicada y Montalvo rememoró a su maestro como una persona que predicaba con el ejemplo.


En su oportunidad, Carlos Franco Santiago, quien colabora en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) fundado por Francisco Toledo, dijo que siendo joven estudiante en la universidad conoció el trabajo de Rojo y destacó que su obra debe ser materia obligada en las instituciones de educación superior que imparten diseño gráfico, e, incluso, debería existir la Cátedra Vicente Rojo.


Señaló que conoció poco a Vicente, pero dijo que fue lindo tratar con quienes han sido sus héroes en el diseño gráfico y le tocó diseñar carteles e invitaciones para las exposiciones del artista.


En un breve texto dedicado al artista, Franco Santiago dijo que Rojo era como un director de orquesta que daba indicaciones situándolos donde debían estar y para él eso es inspirador, pues en su narrativa visual hay muchos recursos y oficio para el diseño gráfico y editorial, como las publicaciones para Era.


En este conversatorio Fernando Gálvez recordó que la exposición Vicente Rojo. Pintar y diseñar al universo, que se exhibe hasta el 28 de agosto, es producto del Pago en Especie de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), con el cual los artistas pagaban sus impuestos con obra, la mayoría de ellos, de la generación de La Ruptura de la que forman parte Vlady y Vicente Rojo.


En este conversatorio se exhibió un cortometraje de cómo Vicente Rojo realizaba sus preparaciones para pintar sus obras, todo ello en su estudio-taller.



Información y fotografía: Dolores Luna Herrera.

 
 
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