La educación intercultural frente a los desafíos de la 4T.

Hace ocho años inició la llamada Cuarta Transformación con la llegada a la Presidencia de México de Andrés Manuel López Obrador, cuyo periodo de gobierno fue de 2018 a 2024. Posteriormente, para dar continuidad a este proyecto político, Claudia Sheinbaum Pardo asumió la Presidencia de la República, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el Poder Ejecutivo federal.
En este contexto, durante el tercer día de la Feria del Libro de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), realizada en el Plantel Del Valle, se presentó el libro Gobernanza en tiempos de la 4T, del docente y consejero universitario Gabriel Medina Carrasco. La obra fue comentada por la doctora Karina Ochoa Muñoz y el doctor Juan Manuel Contreras Colín, quienes destacaron la trayectoria académica y política del autor, así como los retos que enfrenta la educación intercultural en México.
La mesa comenzó con la participación de la doctora Karina Ochoa, quien recalcó que el libro no puede entenderse únicamente como una investigación académica, pues también es resultado de una trayectoria marcada por el trabajo con comunidades, pueblos indígenas y afrodescendientes.
Ochoa destacó particularmente el vínculo de Medina Carrasco con diversas experiencias comunitarias en Guerrero y su participación en proyectos educativos que buscan construir conocimiento desde los territorios y no únicamente hablar sobre ellos. En ese sentido, consideró que la interculturalidad ha formado parte de un compromiso ético y político presente a lo largo de la trayectoria del autor.
Durante su intervención, también destacó el concepto de interculturalidad funcional, retomado de los planteamientos de Catherine Walsh, para referirse a aquellas políticas que incorporan el discurso intercultural sin necesariamente transformar las relaciones de poder existentes. Como ejemplo, mencionó el análisis que el libro realiza sobre el Tren Maya y otros proyectos impulsados durante la llamada Cuarta Transformación.
En este sentido, Ochoa subrayó que una universidad intercultural no debería limitarse a crear espacios de encuentro con las comunidades, sino que tendría que construir relaciones horizontales y reconocer los saberes y experiencias de los pueblos desde el inicio de los proyectos.
“Una cosa es promover los espacios de interacción o encuentros con los pueblos originarios y afroamericanos y otra muy distinta es construir esos espacios de manera relacional y dialógica”, señaló al recuperar una de las reflexiones centrales del libro.
La presentación abrió así una reflexión sobre los desafíos que enfrenta la educación superior intercultural en México, particularmente cuando las propuestas y demandas de los pueblos originarios y afrodescendientes pasan de los espacios comunitarios a las estructuras institucionales del Estado.
Por su parte, el doctor Juan Manuel Contreras Colín señaló que, como lector, suele tomar muy en serio a quienes escriben, pues considera que sus textos buscan orientar la voluntad y generar una determinada reflexión. En el caso del libro de Medina, explicó que su participación en la presentación buscaba ir más allá de describir la obra y centrarse en algunos de sus planteamientos teóricos.
El doctor sostuvo que llevar la interculturalidad al terreno de la educación superior, dentro de un proyecto alternativo de nación, implica reconocer tanto sus posibilidades como sus riesgos. En este sentido, destacó que el trabajo de Medina no surge únicamente de una reflexión de escritorio, sino de una experiencia vinculada con comunidades y procesos educativos en distintos territorios.
“Cuando esa reflexión es producto de una acción y esa acción le lleva a pensar y a fundamentar y a justificar por qué es bueno, razonable, pertinente, ético y políticamente necesario hacerlo, pues ya no se está hablando de otro nivel”, expresó.
También reconoció el análisis que Medina realiza sobre la Universidad Intercultural de Tlaxcala, particularmente a partir de su propia participación en el proceso de construcción del proyecto. Para Contreras, estas experiencias muestran que incluso los proyectos que buscan ser democráticos, libres y comunitarios necesitan mantener una constante autocrítica.
En resumen, Contreras sostuvo que las ideas y los discursos únicamente adquieren sentido cuando logran convertirse en prácticas concretas. Señaló que cualquier propuesta, por más revolucionaria o justa que sea, pierde su fuerza si no se traduce en actitudes, comportamientos y nuevas formas de relacionarse.
Información y fotografía: Jorge Yeicatl.










