Los Sitios de Memoria en México: La lucha contra el olvido.
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Nuestra casa de estudios celebró el Segundo aniversario y declaratoria del Sitio de Memoria Antigua Cárcel de Mujeres y –próximamente– se publicará el decreto en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, señaló José Luis Soto Espinosa, director de Casa Refugio de la Memoria de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
En el Auditorio 1 del plantel Casa Libertad, el pasado 13 de marzo se concluyó con los tres días de actividades de Los Sitios de Memoria en México: La lucha contra el olvido, en la que se realizó una ceremonia que encabezó el rector Juan Carlos Aguilar Franco, donde Soto Espinosa resaltó que este sitio de memoria es único en México, porque de ser un espacio dedicado a castigar a las disidencias políticas y sociales, “específicamente para castigar a las mujeres por rebelarse a un Estado opresor”, se transformó en un lugar para la diversidad de ideas, para el derecho a la disidencia.
Soto Espinosa dijo que, la Casa Refugio de la Memoria, es un centro cultural de identificación del gobierno de la Ciudad de México que tiene como objetivo promover, garantizar y difundir la memoria en la ciudad y cuando empezaron a trabajar con este sitio de memoria de la ex cárcel de mujeres, vieron que es el primero y el único en su tipo, por lo que es importante apoyar en lo que se pueda.
De la parte jurídico-administrativa, Soto Espinosa apuntó que en 2023 se reformó la Constitución de la Ciudad de México y se reconoció el derecho a la memoria de todas las personas, no sólo de los ciudadanos, sino de aquellas personas en tránsito, en movilidad humana que también tienen derecho y tienen memoria.
Agregó que este reconocimiento de derecho a la memoria relacionado con hechos represivos y con violaciones graves a los derechos humanos, reconoce el hecho de la responsabilidad que tiene el Estado por mantener ese tipo de memorias, pero también por respetar el ejercicio de estas memorias y la Ley de Memoria de la Ciudad de México, estableció tres tipos de sitios de memoria, los cuales están relacionados con los lugares donde se cometieron violaciones graves a los derechos humanos, así como a los espacios físicos donde las víctimas directas o sobrevivientes rememoran estos hechos.
“Esto es un caso importante porque este espacio cubre las dos, es un espacio donde se cometieron violaciones a derechos humanos, pero es un espacio donde las personas sobrevivientes y la comunidad se han apropiado y rememoran esas violaciones a derechos humanos”, y mencionó que próximamente se publicará el decreto de este sitio de memoria en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México.
Lo que sigue, indicó el funcionario, es continuar con el plan de manejo y salvaguardia, de cómo se tiene que administrar este lugar; el presupuesto; si van a participar sobrevivientes; cuánto personal tiene que haber; si tiene un centro de documentación, esto debe quedar en papel y el plan de salvaguardia sobre qué es lo que tienen que hacer las instituciones del Estado para respetar la autonomía universitaria y garantizar que exista el espacio.
En tanto, Jonathan López García, del área de pedagogía de Casa Refugio de Memoria, señaló que, por ley, el Estado tiene la obligación de ser garante de este espacio porque, dijo, un sitio de memoria se distingue de la historia porque es un ejercicio activo y se realiza desde las necesidades del presente y está en constante actualización. “Un sitio de memoria no es un espacio neutral, tiene una posición política y tiene un discurso y desde ahí tiene un proyecto de cómo se lee el pasado, cómo se ubica en el presente y cómo se está pensando en el futuro.
López García recordó la Ley de Amnistía de 1978 y cómo en 1997 se rechazó el espacio carcelario, y la consulta ciudadana en 2001 permitió la creación de Casa Libertad. “Pasa de un símbolo de castigo a un polo de cultura, ciencia y libertad”.
Antes, el rector Juan Carlos Aguilar Franco dio la bienvenida a las mujeres que estuvieron privadas de la libertad en esta Antigua Cárcel de Mujeres de Santa Martha Acatitla, presentes en esta ceremonia. Mencionó que este espacio formó parte de un momento complejo de nuestro país, pues aquí estuvieron mujeres que vivieron distintas formas de privación de la libertad y convertir este lugar en un sitio de memoria, representa un acto de reconocimiento, pero, sobre todo de reflexión.
“Los sitios de memoria son espacios que permiten recordar, comprender y reflexionar sobre el pasado con el propósito de fortalecer una cultura de respeto a los derechos humanos y de construir una sociedad más consciente de su historia. Donde antes hubo un espacio de encierro hoy es un espacio de conocimiento. La UACM celebra su 25 aniversario de formación de estudiantes y de construcción de comunidad universitaria y se ha consolidado como una universidad pública, comprometida con el pensamiento crítico, la investigación, la cultura y sobre todo el diálogo con la sociedad”.
Aguilar Franco agregó que este sitio de memoria es para recordar, investigar, dialogar y para transmitir a las nuevas generaciones las historias que ocurrieron, un lugar donde la memoria contribuya a formar una comunidad universitaria más consciente de su pasado y más comprometida con el respeto a la dignidad humana. Además, el rector reconoció el trabajo de las áreas académicas, culturales e institucionales que han hecho posible este proyecto, así como la colaboración de las instituciones culturales de la Ciudad de México, porque “la memoria es una responsabilidad colectiva y las universidades tienen la obligación de su preservación”.
En esta ceremonia también participó la doctora Rocío Gómez Cansino, coordinadora del plantel Casa Libertad, quien destacó que este tercer día de jornadas es para festejar la declaratoria oficial del Sitio de Memoria en el plantel. “La educación, autonomía y libertad no habría sido posible sin la chispa que incentivó convertir un centro de reclusión en una universidad, donde se cultivan mentes para atender las problemáticas del país”.
Luego, Ana Ignacia Rodríguez “La Nacha”, líder estudiantil de 1968, recordó el episodio del 2 de octubre en Tlatelolco y fue apresada y llevada con compañeras y compañeros a los separos de Tlaxcoaque. Posteriormente fue encarcelada en Santa Martha Acatitla, donde llegaron algunas sobrevivientes, pero, dijo, faltaron muchos de sus compañeras y compañeros, quienes no corrieron la misma suerte y unos fueron asesinados y otros desaparecidos. En esa prisión, indicó, coincidió con algunas ex guerrilleras de la Liga 23 de Septiembre.
En tanto, Alfredo Tecla Parra, ex militante de la Liga 23 de Septiembre, dio su testimonio de su reclusión en Lecumberri, las torturas a las que fueron sometidos él y sus compañeros, la persecución y encarcelamiento de sus hermanas Artemisa y Violeta, quienes participaron en el movimiento estudiantil de 1968, al igual que sus padres. Indicó que logró salir de la cárcel por la Ley de Amnistía, pero su hermano Adolfo, en ese entonces de 15 años, continúa desaparecido.
Además, se contó con los testimonios de las ex guerrilleras Yolanda Cejas Quino, Lourdes Rodríguez Rosas, Lourdes Lorence Quiñones, hija de Lourdes Quiñones, y Rosa Hilda López Hernández, quienes contaron sus experiencias en la antigua cárcel de mujeres, fueron liberadas con la Ley de Amnistía y, en libertad, continuaron con la búsqueda de sus compañeros desparecidos.
En esta ceremonia se entregó un reconocimiento a Paquita Calvo, ex guerrillera, y lo recibió su hijo Tomás Pliego Calvo, secretario de Atención Ciudadana del Gobierno de la Ciudad de México, quien recordó que creció en esos pasillos de lo que hoy es Casa Libertad y mencionó que su madre partió en 2023. Agradeció el reconocimiento a Paquita, al tiempo que expresó su satisfacción por reencontrase con las mujeres que fueron compañeras de encarcelamiento de su madre.
Esta actividad estuvo moderada por el profesor Carlos Bravo Marentes, quien forma parte del equipo del Sitio de Memoria, junto con Beatriz Hernández Zamora, Víctor Salazar Leyva, Fernando Félix y Valenzuela, Derek León Zamora, Cecilia Pérez Pérez, Abraham Isaac González Pérez, Angélica Gay Arellano, Jorge Luis Rubio, Rogelio Estrada Pardo, y Jessica Guadalupe Cervantes.


















































