Se presentó Entre Quetzalcóatl y El Che. Laurette Sejourné: una vida a contracorriente en el México del siglo XX.
- 16 feb
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Para continuar con los festejos de los 25 años de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), el rector de la institución, Juan Carlos Aguilar Franco, junto con el embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, participaron en una visita guiada por la exposición 4 Revoluciones de México y Cuba. En la imprenta Vanegas Arroyo, en su penúltimo día de exhibición en el Centro Vlady, y presenciaron la presentación del libro Entre Quetzalcóatl y El Che. Laurette Sejourné: una vida a contracorriente en el México del siglo XX, de Tatiana Coll.
En el patio del recinto cultural de la UACM donde se efectuó la presentación del libro este 12 de febrero, ante las personas asistentes, además del embajador y su esposa Johana Tablada de la Torre; Norma Rodríguez Derivet, consejera cultural de la embajada de Cuba en México; las hermanas Inés y Luz Cedeño Vanegas, bisnietas de Atonio Vanegas Arroyo, y Fernando Gálvez de Aguinaga, responsable del Centro Vlady, Aguilar Franco señaló que este encuentro fortalece los lazos históricos, culturales y solidarios entre México y Cuba.
El rector destacó que la exposición “abre para nuestra comunidad un puente de memoria grafica e histórica entre México y Cuba, recordándonos el papel de la palabra impresa en los procesos revolucionarios, culturales y sociales de nuestros pueblos y dejan una huella viva que hoy celebramos en su cierre que se inscribe en el horizonte de los 25 años de la UACM, una institución que nació para abrir caminos, para pensar críticamente y para hacer de la educación un acto de libertad”.
Aguilar Franco dijo que, durante este tiempo, la UACM ha construido comunidad desde la cultura, el conocimiento y el compromiso social, “guiada siempre con una convicción profunda: Nada humano nos es ajeno; en este marco, celebramos la presentación del libro Entre Quetzalcóatl y El Che. Laurette Sejourné, una vida a contracorriente en el México del siglo XX, de Tatiana Coll”.
La obra de Tatiana, agregó, nos acerca a la vida de Laurette, figura extraordinaria en el pensamiento en la arqueología en México, mujer pionera, primera egresada de la carrera de arqueología, impulsora del Museo de Sitio de Palenque y autora de textos fundamentales sobre Teotihuacán y sus murales, su trayectoria marcada por el exilio, el pensamiento crítico y la cultura editorial para el Fondo de Cultura Económica (FCE) y posteriormente Siglo XXI, representa una vida dedicada al conocimiento, a la libertad y a la transformación cultural.
Finalmente, Aguilar Franco señaló que en este encuentro en el que convergen historia, diplomacia cultural, investigación y comunidad “reafirmamos el compromiso para que este espacio siga siendo puente entre México y Cuba, entre memoria y presente, entre la universidad y la sociedad”.
En tanto, la autora Tatiana Coll, señaló que para ella fue un reto explicar a Laurette a quien conoció desde que era niña y como Serge no era un hombre hogareño, Laurette se hacía cargo de Jeannine, hija de Serge. Coll entregó a Fernando Gálvez de Aguinaga, responsable del Centro Vlady, un texto inédito de Víctor Serge, el cual es un diario de 50 páginas en el que le cuenta a Laurette su viaje por barco en el que llega a Martinica, porque no le dieron visa en Nueva York.
La autora explicó que encontró una caja con cartas de Laurette y de Arnoldo Orfila (en aquel entonces responsable del FCE y última pareja de Sejourné) y estaba el diario. Gálvez de Aguinaga comprometió a la institución para publicar el diario bajo el sello editorial de esta casa de estudios.
Coll contó anécdotas de Laurette, cómo se conoció con Arnaldo Orfila, su intento por entrar al mundo del cine en los años 40, pero solo logró que le permitieran editar en la película El gran Makakikus.
Recordó cómo los arqueólogos quisieron anularla y cómo Vlady nunca entendió que su padre se arrebatara por una muchacha de su edad y dejara a su madre, por lo que nunca se hablaron. “Era una mujer compleja, tomaba decisiones, no le gustaba dar conferencias ni los debates académicos, pero nos deja que su obra hable por ella”, finalizó.
En su oportunidad, Norma Rodríguez Derivet, consejera cultural de la embajada de Cuba en México, agradeció a quienes hicieron posible la exposición, entre ellos Fabian Muñoz co-curador de la exposición y al colectivo de artistas que ideó y promovió la realización de la muestra dedicada al centenario del comandante Fidel Castro, y “adquiere una trascendencia mayor cuando alrededor de Cuba se estrecha el cerco fascista, lo cual constituye una amenaza para los países de Latinoamérica y el mundo”.
Añadió que la exposición cierra su ciclo con la presentación del libro de Tatiana, quien junto con Laurette conocieron profundamente la revolución cubana y sus procesos. Sobre el texto, Rodríguez Derivet dijo que la autora nos lleva a un viaje de descubrimiento para conocer a Laurette Sejourné en una biografía que nos revela la calidad extraordinaria de una mujer que vivió intensamente y a contracorriente en el siglo XX. “Protagonista de la escena artística y cultural de una época convulsa. Su nacimiento en Italia, el fascismo, la Segunda Guerra Mundial y el amor que entregó a sus amigas, amigos y familiares.
Indicó que el libro se asoma a Cuba desde diferentes perspectivas, primero a través de la mirada de Serge (Víctor) en una de sus cartas en su paso por La Habana, después a través de grandes personalidades fundamentales para la historia de Cuba como “el canciller de la dignidad” Raúl Roa, el poeta Roberto Fernández, Juan Marinero, Fidel y el Che, texto en el que, dijo, hay varias anécdotas y el poema de Cortázar (Julio) a el Che, el cual es muy popular y fue musicalizado por Pablo Milanés.
A su vez, la académica de la UNAM, Teresa Rodríguez De la Vega, dijo que la autora de la obra define a Laurette como una mujer múltiple y en el texto hay siete libros, que dijo, el más poderoso es el de la amistad entre mujeres como lo fueron la protagonista con Irina, madre de Tatiana. Resaltó que la autora escribe con mucho cuidado sobre Laurette y su escepticismo hacia el mundo académico y su resistencia a los núcleos sectarios.
También describe el dolor de Laurette por la lejanía con su hijo y los cuidados hacia Jeannine, hija de Víctor Serge, sus parejas sentimentales, el amor tenso con Serge donde hubo celos y con Arnaldo Orfila, “una historia de amor muy poderosa, conmovedora”.
Además, está la historia del surrealismo en México y nos cuenta los cruces políticos del movimiento estético del surrealismo y su acercamiento con las culturas precolombinas. El libro narra exilios transgeneracionales con la primera y segunda guerra mundial; el exilio latinoamericano y centroamericano, así como la industria editorial mexicana, primero con el FCE y luego Siglo XXI y otros satélites editoriales. “El séptimo libro es el testimonio de la revolución cubana, la campaña de brigadas internacionales en la zafra cubana en 1970 y hay que leerlo ahorita porque hay que inventarnos la forma de ir a la zafra cubana a ver qué hacemos y cómo en ese momento se volcó la solidaridad internacional con Cuba.
En tanto, Silvia Váquez Solsona, dedicó el texto “Sejourné, la mujer que renace”, en el que recordó que Laurette en uno de sus escritos relató que en Palenque encontró una piel de serpiente nauyaca y mencionó que la arqueóloga es como aquella serpiente, que, conforme a sus investigaciones y su sensibilidad, logró renacer para transformarse y transfigurar el mundo que la rodeaba.
Añadió que los pueblos prehispánicos atribuían a la serpiente cualidades divinas asociadas al agua, la tierra y el ciclo vital. Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, es la deidad que encarnaba la fuerza creadora que había entregado a la humanidad el calendario, la agricultura y las artes. En su analogía entre Laurette y la serpiente, Solsona señaló que la primera piel que abandonó la arqueóloga es la de aquella niña acompañada de su familia que sale de Italia para llegar a Francia, adopta esa lengua y encontró una resurrección con su nuevo nombre Laurette.
Luego, entró al mundo de la cinematografía y se casó con René Sejourné, se convirtió en madre, renació y cambió de piel para compartir su vida con Víctor Serge, un hombre maduro que le doblaba la edad. Llega a México y renace aquí y tuvo una última muda de piel al dejar este mundo y se convirtió en la serpiente emplumada en la que a través de sus investigaciones encarna de alguna forma aquella deidad emplumada que le dio sentido a las pasiones de su existencia.
Antes, el rector de la UACM, el embajador de Cuba en México, su esposa, la consejera cultural y las hermanas Inés y Luz Cedeño Vanegas, recorrieron las tres salas de la exposición 4 Revoluciones de México y Cuba. En la imprenta Vanegas Arroyo, guiados por Fernando Gálvez de Aguinaga.
En la sala Teresa Hernández Antonio “Alejandra” se ubican dos retratos de Antonio Vanegas Arroyo y los primeros trabajos de José Guadalupe Posada para la imprenta Vanegas Arroyo, cancioneros y noticias que daban cuenta de la independencia de Cuba y la de México, así como la Revolución Mexicana. Inés Cedeño Vanegas, dijo al embajador cubano que su bisabuelo fue amigo de José Martí, aunque no hay un documento que lo avale, se sabe que Martí vivía a dos calles de la imprenta y en la familia se cuenta ese antecedente.
Gálvez de Aguinaga resaltó que la imprenta de Vanegas Arroyo publicó sobre la independencia de Cuba, los cancioneros dedicados a Antonio Maceo, lo que habla de ese posible vinculo de amistad. A la muerte de Antonio Vanegas, su hijo Blas se hizo cargo de la imprenta, señaló el responsable del Centro Vlady, quien agregó que las imágenes originales que se generaron en esa relación de Vanegas-Posada se siguieron utilizando en la imprenta para ilustrar los sucesos de la Revolución con los retratos de Zapata y Villa.
A la muerte de Blas Vanegas (1950) sus hijos heredaron la imprenta y aunque Arsacio era muy joven ya había entrado a la lucha libre, por eso era el kid Vanegas, quien fue amigo de El Santo y Blue Demon y participó de extra en algunas de las películas de esos luchadores dijo Gálvez de Aguinaga. En la Sala Liuba Rusakova se encuentra la etapa en que Arsacio se hizo cargo de la imprenta y hay objetos de el kid Vanegas, así como fotografías de los hermanos Fidel y Raúl Castro, algunos cuadernos de Vlady con el boceto del mural Las revoluciones y sus elementos, entre ellas la revolución cubana.
En esta sala también están las pruebas de galera con correcciones de Fidel Castro antes de imprimirlos, así como el acta de bautismo de Raúl, hermano de Irma y Luz Cedeño Vanegas, quien fue apadrinado por Raúl Castro y su esposa María Antonia, “ese era el grado de intimidad que tenían la familia Vanegas con los Castro, señaló Gálvez de Aguinaga.
En la tercera sala, se encuentran objetos personales como la a pijama de Fidel Castro, la matera del Che, y un video en el que por primera vez se muestran las casas de seguridad que hubo en México para alojar a los combatientes cubanos antes de partir en el Granma y que van a formar parte de un documental, dijo Gálvez de Aguinaga, quien mostró la mochila del Che en la que el niño Api, sobrino de Arsacio, se metía y lo cargaba en su ascenso al Popocatépetl como parte de los entrenamientos que les daba el kid Vanegas.
El embajador Eugenio Martínez y su esposa Joahana Tablada, agradecieron la visita guiada por la exposición y se dijeron privilegiados por ver los tesoros que se exhiben.


































































